Jiménez Deredia/Guatemala

Consagrada en Florencia, referente indiscutible de la escultura y de todo el arte moderno occidental, la obra del escultor costarricense Jorge Jiménez Deredia se presenta en Guatemala por primera vez, en la galería Carlos Woods Arte Antiguo y Contemporáneo. Con una trayectoria de 40 años de actividad artística el artista tico ha creado obras monumentales para museos y espacios públicos en once países diferentes de Europa, Asia, América, Latina y Estados Unidos. Su currículum que registra 36 exposiciones personales y más de cien colectivas, lo que lo hace un creador centroamericano consistente. Con esta exhibición se concluye la temporada 2009 de la galería y se inicia la 2010, ya que permanecerá abierta hasta el 31 de enero.
“La obra de Jiménez Deredia oscila entre el mármol y el bronce, materiales que utiliza consciente de su valor simbólico. Su figuración volumétrica, tiende a la esfera, donde manifiesta su interés por la culturas originarias de Costa Rica, los Borucas. Obras como Canto a la vida, y sus diferentes Génesis muestran el interés por reducir la figura humana a la figura esférica, volverlos a la esencia molecular”, apunta el curador de la galería, Miguel Flores Castellanos, quien agrega “este interés por esta figura platónica, lo vincula a una tradición prehispánica y le hace crear vínculos identitarios, con su país de origen pero al mismo tiempo a lo trascendente y evolutivo del ser humano”.
Con esta muestra, que lleva el título de Jiménez Deredia/Guatemala, Carlos Woods Arte Antiguo y Contemporáneo presenta por primera vez en Centroamérica una exposición individual de este escultor que reside entre Italia y Costa Rica. “La obra que presenta en Guatemala posee la misma fuerza que su trabajo monumental. Procedentes de los talleres de fundición y talla de Italia, todas sus piezas aluden a la admiración por el proceso que conlleva la vida, por momentos cargada de nostalgia, mitos y entrega. Indiscutiblemente es un trabajo escultórico hecho con pasión. En todas ellas emerge la figura femenina como receptáculo donde esta depositado el futuro del ser humano, la cual esta concebida como un ser autónomo”, escribe Flores Castellanos.


