Texto curatorial
La Torana y el imaginario colectivo

El trabajo artístico del Colectivo La Torana es el fruto de una investigación profunda en el imaginario colectivo urbano, he ahí sus continuas referencias a la iconografía propia de los buses, los cómics y las revistas de caballeros, sin olvidar las figuras que marcan la niñez: los ángeles, el diablo, indios y soldados, sin soslayar a un héroe como el Chapulín colorado. Su obra alude situaciones que afectan al ser humano en el entorno doméstico y fuera de él. El objeto es resignificado, por lo que magnificar lo trivial adquiere proporciones simbólicas alucinantes.
El hogar se visualiza como un lugar impregnado de diversos discursos, el económico, el religioso, el de la violencia, todos agobiantes. Las tareas de la vida diaria se nos imponen como cívicos rituales, no hay diferencia en planchar y doblar una camisa con bajar y doblar un pabellón. La ilusión del descanso se obtiene con lo que está a la mano, aunque se sepa que es irreal. Estos artistas crean a través de iconos su propio universo, negro, escenario de la eterna lucha del bien y el mal, el amor y la violencia, una realidad que paradójicamente se muestra como un tapiz lúdico, cautivante, donde el observador se sabe incluido, como una figura más.
Doméstica lleva implícito el calor del hogar, he ahí la alusión a los objetos de casa, pero trascienden el ámbito interno para hacer alusiones a la situación doméstica global, de cómo se vive en cualquier país, lleno de rituales, sueños y esperanzas.
Miguel Flores Castellanos.


